Este artículo presenta principalmente el papel central de la tributirina en los aditivos alimentarios: su valor radica en mejorar la salud intestinal y promover el desarrollo intestinal, aumentar la tasa de conversión alimenticia y mejorar el rendimiento de la producción, regular la flora intestinal, inhibir el crecimiento de bacterias dañinas y mejorar la función inmune y la resistencia al estrés. Tiene un importante valor de aplicación en la alimentación de aves, cerdos, rumiantes y animales acuáticos.